Transformaciones GLP de Begas Motor

En Begas Motor realizamos transformaciones de vehículos con inyección directa o indirecta de gasolina a GLP, tanto a mono como a bifuel.

Cuando el vehículo a adaptar dispone originalmente de inyección directa se utiliza el mismo common-rail  de inyectores existente. Éste controla la dosificación mediante un avanzado sistema electrónico de gestión de presiones en los elementos del sistema. En el caso de inyección indirecta se instala un nuevo carril de inyectores controlado por la ECU Begas sobre el colector de admisión.

Si finalmente se opta por un equipo monofuel Begas, se empleará el carril de inyectores existente controlado entonces por dos ECUs: la propia del vehículo y una nueva específica para monofuel de Begas.

El sistema de inyección líquida de Begas presenta en exclusiva la ventaja de no precisar aportación de gasolina para la lubricación de los cilindros, frente a otro sistemas que sí la necesitan. El estado líquido del gas conseguido mediante la presurización constante en toda su conducción, lubrica y enfría la cabeza de los pistones.

Con nuestros sistemas de inyección electrónica el rendimiento del vehículo se mantiene, aprovechándose de todas las ventajas de los motores a GLP: menos vibraciones y consumo, menor desgaste y mantenimiento del motor.

La instalación es sencilla y rápida. Utiliza un pequeño número de componentes.

En monofuel el funcionamiento del coche es siempre a GLP. En bifuel el cambio a gasolina es automático cuando el GLP se ha agotado o el conductor así lo decide.

Vehículo en origen  Monofuel Bifuel
Gasolina inyección directa Se utiliza el mismo common-rail de inyectores existente controlando la dosificación mediante un avanzado sistema electrónico de control de presiones en los elementos del sistema
Gasolina inyección indirecta Se utiliza el mismo common-rail de inyectores existente más una nueva ECU BEGAS Se instala un nuevo carril de inyectores controlado por la ECU Begas sobre el colector de admisión
Ventajas del GLP BEGAS No precisa aportación de gasolina para la lubricación de los cilindros, frente a otros sistemas convencionales que sí la necesitan. El estado líquido del gas (conseguido mediante la presurización constante en toda su conducción física) lubrica y enfría la cabeza del pistón adecuadamente. Menos vibraciones y mantenimiento, menores consumos y desgaste del motor.
Empleo Funcionamiento constante sólo GLP. En sistemas monofuel el impuesto de circulación es menor al tratarse de un vehículo ecológico. El cambio a gasolina es automático cuando el GLP se ha agotado o el conductor así lo decide.